Aunque sólo un 10% de los de los niños y niñas con espina bífida presentan deficiencia mental severa, hasta el año 1978, los niños con esta patología no podían asistir a colegios normalizados,
no solo porque iban en silla de rueda, sino porque no controlaban esfínteres.
Por ese motivo, la AVEB tuvo que crear el Centro Educativo de Atención Integral “El Moli”. Hoy en día, la mayoría de niños con espina bífida van a colegios normalizados, teniendo excelentes relaciones
con sus compañeros.
Sin embargo, la FAEB aun cuenta con el Colegio El Moli, que está concertado por la Consellería de Educación y Cultura, donde están escolarizados algunos niños con espina bífida y discapacidad psíquica asociada
y otros niños con necesidades educativas especiales y plurideficiencias motóricas.
Este servicio esta en funcionamiento desde el año 2001 y surge tras la demanda un importante número de familias que necesitaban orientación durante proceso de escolarización de sus hijos e hijas, información sobre normativas, recursos, etc.
Además se realizan seguimientos individualizados de los itinerarios escolares, de sus éxitos y dificultades y se ofrece un servicio de acompañamiento para que todos los niños/as puedan acudir a las actividades extraescolares de su centro aunque el colegio no disponga de personal de apoyo.
Esta es una campaña de sensibilización sobre el colectivo de las personas con discapacidad, para evitar la aparición de actitudes negativas y discriminatorias en el centro educativo con el fin de mejorar la integración escolar y social de los afectados.
Esta campaña se realiza principalmente en las aulas de los centros donde estén escolarizados afectados de espina bífida o patologías de característica médica y social similar.
Aunque la mayoría de los niños con EB están integrados en centros escolares ordinarios, estos centros no siempre están dotados de un personal de apoyo que atienda sus necesidades específicas La FAEB-CV garantiza que todos los niños asistan a actividades extraescolares proporcionando educadores y cuidadores, garantizando así una escolarización normalizada e integradora.

